A mí, el tomate frito me gusta muy dulce, por eso le pongo tres cucharadas soperas de azúcar por medio kilo de tomate.

El otro abuelo de Zapatero también tiene algo que decir...

12/03/2009

A los partidos políticos les ocurre lo mismo que a las naciones, a las regiones y a los pueblos: tienen sus hechos diferenciales. El del PP es la desfachatez y el de IU es la pasión por la atomización. Pues bien, el del PSOE es la hipocresía. Sólo desde la más absoluta hipocresía  se puede entender su actitud de ayer, al negarse por una parte a que el estado se haga cargo de devolver a sus familiares los cuerpos de las personas a las que el estado que precedió al actual fusiló en cunetas y carreteras por todo el territorio español, y que aún hoy están enterrados en fosas comunes anónimas, y por otra parte al negarse a devolver el patrimonio expoliado por el franquismo a miles de familias españolas a las que lisa y llanamente se prohibió tener dinero, obligándolas a ingresarlo en bancos que, a cambio, les dieron unos pagarés que aún están esperando cobrar.

¿Cómo es posible que un estado democrático se niegue a reparar el daño causado -en la medida en la que devolver huesos, cuando se llevaron a padres, madres, maridos, novias, o hijos- por la dictadura que le precedió a las familias españolas? La transición española tuvo buen cuidado en que no hubiera ruptura legal entre la dictadura y la democracia. La dictadura se transformó a sí misma para convertirse en una democracia homologable. Está muy bien, pero ello supone que el estado es el mismo, y que por lo tanto, tiene que hacer frente a sus obligaciones. Y una de ellas es reparar los daños causados, que fueron muchos e insoportables para infinidad de personas.Incluso aunque no hubiera continuidad jurídica entre ambos estados, el actual estaría obligado a hacerse cargo de tales reparaciones, y hay casos concretos tanto en España como fuera, que avalarían tal cosa: ¿por qué los militares republicanos han cobrado pensiones, si servían a un estado -la II república- con el que realmente no hay continuidad jurídica alguna? ¿Por qué se han pagado ayudas, aunque hayan sido miserables y paupérrimas a quienes estuvieron en la cárcel durante la dictadura? ¿No es cierto que la RFA, que no tuvo ninguna continuidad jurídica con la Alemania nazi pagó reparaciones a Israel, un estado que no existía cuando se produjo el Holocausto?

¿Y qué decir de la posición de CiU, que se niega a que el estado se haga cargo de la recuperación de los cuerpos de las cunetas -debe ter pocos parientes y amigos CiU en las carreteras españolas y catalanas- pero en cambio accede a que se recupere el dinero que la dictadura robó a las familias? ¿No será que claro, que dinero sí se lo deben devolver, porque algo seguro que les mangaron a ellos, representantes de la burguesía catalana, una burguesía a la que fusilaron poco, pero mangaron mucho, por lo visto? La derecha miserable, ya saben ustedes…

A estas alturas de la película, sabemos ya que la Ley de Memoria Histórica no ha sido más que un bluf, una capa de cosmético para hacer pasar al PSOE y al presidente Zapatero por progresistas, cuando poco a poco nos vamos dando cuenta de que se trata lisa y llanamente de populismo, de picar aquí y allá, de usar a un abuelo en unas ocasiones, y pactar con los colegas del otro abuelo, -porque en todo esto han votado juntos PSOE y PP-, en otras ocasiones, de amagar pero no dar, como ha pasado con la ley de dependencia, con la enseñanza, con las relaciones con la Iglesia…