Lo que voy a hacer a continuación es muy masculino. Tanto, que es posible que la propia forma de decirlo contradiga lo que digo, porque, efectivamente, me pongo en el centro, al modo del héroe -en este caso, quizás, antihéroe- masculino que viene a salvar la situación y a restaurar el orden de las cosas. En mi descargo preventivo diré que esto es mi blog y que siempre -quienes me leen lo saben- estoy en el centro, y también que lo que sigue no es fruto de lecturas y reflexiones sino de mi his...