Pasaron ya aquellos tiempos en los cuales, para que a uno de le enterraran con un mínimo de dignidad tenía que ser emperador del Alto y del Bajo Egipto.

Ya hay otra denuncia

11/10/2005

Me escribe Jordi, desde Barcelona y me asegura que «hoy he presentado en la Fiscalia de Barcelona, una denuncia idéntica a la tuya«. Lo celebro, porque el odio a la libertad causa mucha soledad.