¿Somos los que éramos?

Gaza: no es sólo por los cohetes

31/12/2008

A veces, en donde menos se lo espera, es donde se encuentra luz a los asuntos más misteriosos. Hoy podemos conocer las verdaderas razones del ataque de Israel a Gaza. Francia ha propuesto una tregua de cuarenta y ocho horas a Israel para que sea posible hacer llegar a Gaza ayuda humanitaria. Israel -que el otro día bombardeó un barco civil que intentaba entregar ayuda a los palestinos- se ha negado.  Yigal Palmor, un asesino en serie israelí que desempeña el cargo de ministro de Exteriores en el estado que no tiene derecho a existir, lo ha explicado muy bien con un pequeño lapsus: «La propuesta francesa no contiene ningún tipo de garantía de que Hamás vaya a detener el lanzamiento de cohetes y el contrabando«, ha sido su respuesta, y advierto que la negrita es mía, sin que tal circunstancia les permita a ustedes tacharme de racista.

Y es que efectivamente, tiene razón el forajido Palmor: no se trata sólo de los cohetes -que parece cosa natural que a un gobierno no le guste que sus conciudadanos estén sometidos al lanzamiento de cohetes constante, aunque sean unos cohetes tan inofensivos como los Qassam, que han causado en un año, como veíamos ayer, unas 60 veces menos muertes que apenas cuatro días de actividad de los F-16 y los helicópteros apaches israelíes- se trata también, y sobre todo, del contrabando. Israel no quiere que los habitantes de Gaza tengan para comer, ni medicamentos, ni productos médicos. Por eso es esencial el bombardeo de los túneles a través de los cuales se produce un contrabando que es lgítimo y necesario, tan legítimo y necesario como la resistencia armada ejemplar y tenaz de Hamas.

Miren ustedes que el pueblo palestino es un pueblo díscolo y desobediente.  Primero se niegan a abandonar sus casas y sus tierras para dejárselas a los pobres y desamparados judíos, y miren que se les ha explicado por activa y por pasiva que los judíos son el Pueblo Elegido, y que las tierras de Palestina son la Tierra Prometida… pues nada, hubo que echarles de mala manera, porque se negaban a irse de buen grado, y encima decían que es que no conocían a ese tal Yavé que había elegido a los judíos y les había prometido su tierra, que ellos tenían otro Dios y que quién era ese. Como arman ese drama y se empeñan en quedarse, pues se les deja vivir en Gaza, bien juntitos todos, para que no pasen frío, y van ahora y dicen que no aceptan eso de morirse de hambre. No es sólo que lancen cohetes, que también. Es que se ponen a hacer contrabando, tratando de saltarse a la torera el bloqueo a que les somete Israel. Que dicen que quieren comida, y medicamentos, y cohetes, para seguir defendiéndose.

Lo que busca Israel no es proteger a sus ciudadanos del lanzamiento de cohetes desde Gaza, sino acabar físicamente con los palestinos. Uno a uno. En Cisjordania está la situación controlada, ya que está plagada de colonias israelíes, y antes o después se lo anexionarán definitivamente, o ese es el plan. En Gaza, las cosas están más complicadas: es necesario eliminarles físicamente, así que hay que matarles de hambre, evitar la entrada de todo tipo de mercancías, especialmente de medicamenteos, material médico y de todo aquello que pueda servir para el desarrollo de una sociedad civil viable.

Ya ven ustedes: en un momentito, el ministro de exteriores israelí -ministro, pero criminal, no lo olviden- ha dejado bien clara la razón por la que ha empezado el ataque a Gaza, y la razón por la que no puede parar tal ataque. No son los cohetes, sino el contrabando. Y no van a parar hasta que hagan imposible el contrabando, es decir, el comercio de Gaza con el exterior.